RADIO KOSMOS CHILE

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CENTRO CIENTIFICO TECNOLOGICO DEL MARGA MARGA - "CENCIENTECNO" - centrocientificotecnologico@gmail.com

25.7.16


Distancias astronómicas: las estrellas cercanas

Para este artículo voy a necesitar tu colaboración. Mientras lees esto, quiero que extiendas el brazo delante de ti y levantes el pulgar. Guiña primero el ojo derecho y después el izquierdo. ¿A que parece que el pulgar se ha movido?
Este movimiento aparente, llamado paralaje, es el que emplean los astrónomos para averiguar la distancia a la que se encuentran las estrellas más cercanas. Si tu nariz fuera el Sol y el pulgar la estrella a la cual queremos medir la distancia, nuestros ojos serían la Tierra en diferentes puntos de su órbita. Midiendo la paralaje podemos calcular, de forma sencilla, a qué distancia se encuentran las estrellas.
¿Hasta el infinito y más allá? Va a ser que no
Menuda ganga, estarás pensando. Simplemente con esperar a que pase el año, los astrónomos ya pueden medir la distancia a todas las estrellas. ¡Pues no!

Si vuelves a guiñar los ojos, pero esta vez pruebas poniendo el pulgar a diferentes distancias, verás que el pulgar parece moverse más cuando está más cerca de nuestra cara que cuando está más lejano. Con las estrellas pasa lo mismo: las estrellas más cercanas presentan una paralaje mayor que las lejanas. Por tanto, para estrellas muy lejanas, como su paralaje es muy pequeña, es imposible determinar la distancia mediante este método; han de usarse otros métodos que explicaremos en los siguientes artículos de esta serie.
La paralaje es un efecto de la perspectiva conocido desde la antigüedad. No en vano, fue uno de los motivos que esgrimían algunos contemporáneos de Copérnico para rechazar su modelo heliocéntrico. Si la Tierra da vueltas alrededor del Sol —razonaban los críticos de Copérnico— ¿por qué no podemos medir la paralaje de las estrellas? Pues porque en esa época no había forma de medir los ángulos de paralaje con suficiente precisión. Hubo que esperar casi tres siglos —desde Nicolás Copérnico (1473-1543) hasta Friedrich Bessel (1784-1846)— para que pudiera medirse por primera vez la paralaje de una estrella: 61 Cygni. Cuando Bessel midió la paralaje de 61 Cygni, encontró que el ángulo era pequeñísimo: 0,314 segundos de arco. Esto es equivalente a poder medir desde Madrid la separación de los faros de un coche que esté en París. ¡Y todo con tecnología del siglo XIX!

“Simplemente con esperar a que pase el año, los astrónomos ya pueden medir la distancia a todas las estrellas. ¡Pues no!”
Si la paralaje de las estrellas es tan pequeña, ¿Cuál es el límite? Como muchas cosas en la vida, depende; si lo hacemos desde la Tierra, las distorsiones causadas por la atmósfera hacen que podamos medir estrellas a 100 pársecs de distancia (3000 billones de kilómetros); si ponemos un satélite en órbita para librarnos de la dichosa atmósfera, podemos llegar hasta los 1000 pársecs (30 000 billones de kilómetros). El satélite Hipparcos estuvo midiendo la distancia a cientos de miles de estrellas hasta 1993 con este método.

Haciendo un poco de trampa: GAIA

GAIA es un satélite de la ESA (Agencia Espacial Europea), lanzado a finales del 2013, que pretende medir la distancia a las estrellas mediante la paralaje, con una precisión como jamás hemos visto antes. Para ello, hay que mandar al satélite a un punto muy alejado de la Tierra. ¿Cuánto es muy alejado? Aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de distancia, en un punto que se conoce como el segundo punto de Lagrange (denominado punto L2).  ¿Por qué es importante mandar la sonda a este punto? Imaginad que sois Mr. Potato y que podríais colocar vuestros ojos a cualquier distancia, más juntos o más separados. Al colocarlos más juntos y jugar a guiñar los ojos como hemos hecho al principio, el efecto de paralaje sería menor que si tuviéramos los ojos más separados. La sonda GAIA es para los astrónomos como los ojos de Mr. Potato. Al mandarla a 1,5 millones de kilómetros, estamos separando aún más los puntos desde los que observamos, lo que nos permite mejorar las medidas que ya se tienen y tomar otras nuevas de estrellas mucho más lejanas.
Decía Carl Sagan que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter que cambia la perspectiva con la que vemos el mundo. Como habéis visto, esta frase es literal para algunos astrónomos: han de cambiar el punto desde el que observan para poder medir las distancias a las estrellas más cercanas a nosotros.

Distancias astronómicas: de la Luna y los planetas

La luz del Sol tarda unos ocho minutos en llegar hasta nuestros ojos. La de la Luna, tan solo un segundo. La luz de la estrella más cercana al Sol viaja durante cuatro años por el espacio hasta que podemos verla (por esto se dice que está a una distancia de cuatro años luz). Las galaxias más lejanas que conocemos se encuentran a 13 000 millones de años luz. Son distancias astronómicas tan grandes que no nos caben en la cabeza. Pero ¿Cómo se calculan?

TEXTO POR JUAN JOSÉ SÁENZ

En esta serie de artículos trataremos de explicar cuáles son los métodos con los que medimos las distancias en el Universo. Empezaremos en nuestro vecindario más cercano, la Luna y los planetas, y más adelante nos adentraremos en la Vía Láctea e incluso llegaremos a echar un vistazo a los confines del Universo, donde se atisban las galaxias primigenias.

 Selene y su vestido de lentejuelas

Antes de que los Bee Gees o los Jackson Five pusieran de moda las lentejuelas en los años 70, la NASA se adelantó y puso unas muy especiales en la Luna: las del Lunar Laser Ranging Retro Reflector. Se trata de unos espejos, llamados retro reflectores, que reflejan los rayos de luz de una forma muy particular: los mandan exactamente por donde han venido.

Gracias a varias misiones espaciales estadounidenses (Apolo 11, 14 y 15) y soviéticas (Luna 17 y 21) que dejaron en la Luna estos espejos, hoy en día podemos medir la distancia de la Tierra a la Luna tan solo pulsando un botón. Si enviamos una señal láser hacia cualquiera de los reflectores, el haz de luz rebota y vuelve a la Tierra. Midiendo el tiempo que tarda la luz en ir a la Luna y volver (y sabiendo que la velocidad de la luz es de 299 792 km/s en el vacío) podemos saber a qué distancia está nuestro satélite. Gracias a estas medidas hemos descubierto, por ejemplo, que la Luna se aleja de nosotros 3,78 centímetros cada año.
Localizando planetas por radar
 
Astronómicamente hablando, la Luna está aquí al lado. Está tan cerca que incluso hemos podido pasarnos a hacerle una visita y regalarle espejos. Por desgracia, nuestros planetas vecinos se encuentran algo más lejos y mandar misiones para ir a poner espejos es, de momento, inviable.

Para el caso de los planetas a los que ya hemos enviado sondas que han aterrizado (como por ejemplo, Marte) la solución es sencilla: medimos el tiempo que tardamos en recibir las señales que nos manda la sonda.

Pero, ¿y si nunca hemos aterrizado en el planeta o el satélite cuya distancia queremos medir? En este caso los astrónomos recurren al radar. El radar se inventó en los años 30 y se usó con profusión en la Segunda Guerra Mundial para detectar incursiones enemigas. Actualmente, es la herramienta que emplean cada día los controladores aéreos para que los aviones aterricen de forma ordenada en los aeropuertos (y para que no se estrellen mientras vuelan).

El sistema es simple: una antena manda una señal electromagnética que rebota en el objeto y nosotros podemos detectarla cuando viaja de vuelta. Como sabemos a qué velocidad viaja esa señal no es complicada calcular la distancia.

Mantén cerca a tus amigos…
… y a tus enemigos cuanto más lejos mejor. O al menos mantenlos vigilados.

Es interesante saber a qué distancia están Júpiter, Venus, Marte… pero es aún más interesante saber a qué distancia están y qué trayectoria llevan objetos que pueden colisionar con la Tierra, como Apofis. Este asteroide cercano a la Tierra se puso de moda hace unos años, cuando los astrónomos vieron que había posibilidades de que impactara con nuestro planeta. Gracias a la astronomía por radar, Bruce Willis puede dormir tranquilo, y nosotros también. Conforme se tomaron medidas más precisas, pudo calcularse que el asteroide pasará muy cerca de nosotros pero no supondrá ningún peligro.

Para detectar y mantener vigilados cuerpos llamados NEOs (del inglés Near Earth Objects, u objetos cercanos a la Tierra), como Apofis, se utilizan herramientas como la astronomía por radar que hemos explicado antes. Esta permite localizar con exactitud estos objetos y así conocer cuál es su peligro potencial.

Una de las instituciones encargadas de vigilar estos NEOs es el NEO Coordination Centre de la Agencia Espacial Europea (ESA). Mientras ellos estén mirando por sus telescopios, nosotros podemos estar seguros (no como nuestros queridos Astérix y Obélix) de que el cielo no caerá sobre nuestras cabezas.

Núcleo de Astronomía UDP presentará “Ciclo de Ciencia Ficción y Foro AstroUDP – BNP”

  • Las películas seleccionadas serán Wall-e, Contact y The Martian.

El Núcleo de Astronomía de la Universidad Diego Portales, en conjunto con la Biblioteca Nicanor Parra tienen programado el “Ciclo de Ciencia Ficción y Foro AstroUDP – BNP”, que se realizará cada miércoles del 10 al 24 de agosto.

En la oportunidad se exhibirán reconocidas películas de ciencia ficción, que se encuentran relacionadas a la astronomía como Walle-E, Contact y The Martian. La idea es poder abrir paso a la discusión de determinadas escenas desde una mirada más científica.

Es por esa razón, que los interesados podrán enviar sus inquietudes y propuestas a través de las redes sociales de internet hasta el 31 de agosto, donde se dará espacio a un foro donde los astrónomos UDP resolverán aspectos técnicos de estas historias.

Las presentaciones serán totalmente gratuitas y se llevarán a cabo a las 18.30 hrs. en el Auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra, ubicado en Vergara #324, Santiago. Los cupos son limitados y te puedes inscribir aquí.

Programación

10 de agosto: WALL-E (TE, audio latino)
17 de agosto: CONTACTO (+14, subt. español)
24 de agosto: THE MARTIAN (Misión Rescate) (TE, subt. español)
31 de agosto: Foro de conversación con astrónomos AstroUDP e invitados.

 

Reseña de las películas

La película de animación WALL-E -dirigida por Andrew Stanton- se estrenó en 2008 y es una mezcla de ciencia ficción y comedia. Estuvo producida por dos grandes de la industria cinematográfica como lo son Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios.
Su trama consiste en un robot de la línea Wall-E que está diseñada para limpiar la basura que cubre la Tierra, luego que fuese devastada y abandonada por los hombres en un futuro. En el transcurso de las escenas este robot se enamora de EVA, quien se encuentra investigando la posible existencia de vida. Una vez que consigue su objetivo y encuentra una planta, EVA se dirige rápidamente a la nave de la que provino, Axioma, por lo que WALL-E la sigue al espacio exterior en una aventura que cambia el destino de ambos para salvar a la naturaleza y a la humanidad.
Por otra parte, la película estadounidense Contact (1997), dirigida por Robert Zemeckis, es una adaptación cinematográfica de la novela homónima de Carl Sagan en 1985. Contact muestra un intenso debate debido al contacto con vida alienígena, donde se sugiere a menudo que surgirían conflictos culturales entre religión y ciencia frente a este aparente contacto.
En el caso The Martian, película dirigida por Ridley Scott y escrita por Drew Goddard, se logra respetar la esencia del texto de Andy Weir, de modo que enriquece aquella obra aprovechando las posibilidades que ofrece el lenguaje audiovisual. Posee una historia sencilla y realista y, al igual que las películas anteriores The Martian o Misión Rescate, también utiliza recursos de ciencia ficción.
Valores como la valentía, la amistad, la lealtad y el honor son algunos de los aspectos que sobresalen en este filme, que con gran humor relata el rescate de un astronauta que logra vencer los obstáculos en el planeta Marte.


INVITACION de la Pontificia Universidad Católica de Chile…………:


Lorena Medina, Decana de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Juan Echeverría, Director de Admisión y Financiamiento Estudiantil de la misma institución, invitan a usted a la "IV Jornada de Orientadores y Profesores Jefes”.

Cuando:              miércoles 3 de agosto
Hora:                  08:30 a 13:30 horas
Dónde:               Aula Magna Manuel José Irarrázaval, Casa Central UC

PROGRAMA

08:30 – 09:00 RECEPCIÓN DE PARTICIPANTES.
09:00 – 09:15 PALABRAS DE BIENVENIDA Rector, Sr. Ignacio Sánchez
09:15 - 10:00 "El proyecto Educativo UC”. Juan Larraín, Vicerrector Académico UC.
10:00 – 11:00 "Autoridad Pedagógica: claves para su comprensión”. Pilar Cox, Directora de Pregrado, Facultad de Educación UC.
11:00 - 11:30 CAFÉ
11:30 - 12:30 "Condiciones comunicativas para el aprendizaje”. Lorena Medina, Decana, Facultad de Educación UC.
12:30 - 13:00 Preguntas
13:00 – 13:30 Visita guiada a Facultad de su preferencia en Casa Central UC.