RADIO KOSMOS CHILE

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31.7.14



 Los árboles pueden salvar muchas vidas en entornos urbanos

En la primera estimación a gran escala de la eliminación de la contaminación del aire que realizan los árboles en Estados Unidos, científicos y colaboradores del Servicio Forestal del país calcularon que los árboles ahorran más de 850 vidas humanas al año y evitan 670.000 incidencias de síntomas respiratorios agudos.
FUENTE | Tendencias21 30/07/2014

Aunque la eliminación de la contaminación de árboles equivale a una mejora promedio de la calidad del aire de menos del 1 por ciento, los impactos de esa mejora son sustanciales. Los investigadores valoraron los efectos en la salud humana de la reducción de la contaminación del aire en casi 7.000 millones de dólares cada año, en un estudio publicado recientemente en la revista Environmental Pollution. 
El estudio es único, ya que vincula directamente la eliminación de la contaminación del aire con la mejora de los efectos en la salud humana y los valores de salud asociados. Los científicos descubrieron que la eliminación de la contaminación es mucho mayor en las zonas rurales que en las urbanas, sin embargo los efectos en la salud humana son mucho mayores en las zonas urbanas que en las rurales. 
"Con más de un 80 por ciento de los estadounidenses viviendo en áreas urbanas, esta investigación pone de relieve cuán verdaderamente esenciales son los bosques urbanos son para la gente en todo el país", explica Michael T. Rains, director de la Estación de Investigación del Norte del Servicio Forestal, en la nota de prensa del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. 

CONTAMINANTES 
El estudio tiene en cuenta cuatro contaminantes para los que los EE.UU. ha establecido normas de calidad del aire: dióxido de nitrógeno, ozono, dióxido de azufre y partículas menores a 2.5 micras (PM2.5) de diámetro aerodinámico. Los efectos sobre la salud relacionados con la contaminación del aire incluyen los impactos sobre los sistemas pulmonar, cardiaco, vascular, y neurológico. En Estados Unidos, en 2005, aproximadamente 130.000 muertes relacionadas con las PM2.5, y 4.700 muertes relacionadas con el ozono se atribuyeron a la contaminación del aire. 
Los beneficios de los árboles varían según la cobertura de los árboles en todo el país. La cobertura arbórea en los Estados Unidos se estima en el 34,2 por ciento, pero varía de un 2,6 por ciento en Dakota del Norte a un 88,9 por ciento en new Hampshire. 
"En términos de impacto en la salud humana, los árboles en las zonas urbanas son mucho más importantes que los árboles rurales debido a su proximidad a la gente", explica Nowak. "Hemos encontrado que, en general, cuanto mayor sea la cobertura de árboles, mayor será la eliminación de la contaminación, y cuanto mayor la densidad de población, mayor es el valor de los beneficios para la salud humana". 


Árboles viejos: unos buenos aliados contra el cambio climático

Un equipo internacional de investigadores ha echado por tierra la vieja creencia de que los árboles, cuanto más viejos son, más despacio crecen, y ha demostrado todo lo contrario: su crecimiento sigue aumentando con la edad y su valor medioambiental es inestimable.
FUENTE | Agencia EFE Futuro 16/01/2014

El estudio, publicado en la revista Nature, ha sido realizado por un equipo internacional de investigadores tras analizar las medidas de crecimiento de 673.046 árboles de 403 especies de todo el mundo (49 europeas, prácticamente todas ellas de España), y sus tasas de crecimiento de biomasa (o volumen).
Los resultados mostraron que para la mayoría de las especies, la tasa de crecimiento de biomasa crece constantemente con el tamaño del árbol, ha explicado a Efe el único investigador español del equipo, el coordinador del Grupo de Ecología y Restauración Forestal de la Universidad de Alcalá de Henares, Miguel Ángel de Zavala. "Si hiciéramos una analogía con el hombre, sería como decir que los árboles siguen creciendo después de la adolescencia, o que, si el ser humano creciera al mismo ritmo toda la vida, podría pesar media tonelada en la madurez y más de una tonelada en su jubilación". 
Los investigadores han visto además que el aumento continuo de la tasa de crecimiento tiene efectos 'colaterales' en la conservación del medio ambiente y en la mitigación del cambio climático. Porque, aunque ya se sabía que los árboles son buenos 'capturadores' del CO2 responsable del efecto invernadero, los investigadores han demostrado la enorme importancia de su conservación, especialmente de los mayores ejemplares. 
"Hemos observado que los árboles grandes pueden llegar a capturar en un sólo año la misma cantidad de carbono (CO2) que fija un árbol mediano en toda su vida", es decir, que "mientras están vivos, los árboles grandes y viejos juegan un papel clave en la dinámica del carbono del bosque", subraya. 
Sin embargo, los árboles grandes y viejos están desapareciendo en todo el mundo, pero "aún más en España" porque en Europa y, "especialmente en nuestro país, siempre hemos tenido turnos de explotación muy cortos, que no dejan a los bosques envejecer". Este trabajo, opina el investigador, es una muestra científica más de que una política forestal destinada a preservar los bosques y evitar la sobreexplotación es más rentable para todos. 
Además, puntualiza Zavala, hay que tener en cuenta que los árboles jóvenes captan menos carbono pero también "son mucho más vulnerables a los efectos del cambio climático, como las sequías prolongadas". "La sociedad española debe hacer una reflexión profunda sobre qué tipo de bosques quiere tener en el siglo XXI y cómo gestionarlos para lograr una salida a la crisis real, no basada únicamente en modelos financieros y especulativos, sino en el crecimiento sostenible de un país que atesora un territorio de grandísimo potencial", concluye. 
En el estudio han participado investigadores de universidades, agencias de gobierno y organizaciones no gubernamentales de Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, Colombia, Panamá, Camerún, Congo, China, Tailandia, Taiwán y Malasia.


Árboles en el desierto para mitigar los efectos del cambio climático

Mientras el planeta empieza a sentir los efectos del aumento del dióxido de carbono en la atmósfera y el consecuente aumento global de la temperatura, los investigadores están buscando un 'plan b' para mitigar los efectos del cambio climático.
FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. 01/08/2013

Un grupo de científicos alemanes han desarrollado un método para que la captura de dióxido de carbono, se haga de forma natural, es decir, a través de los árboles. La técnica, Carbon farming, consiste en plantar árboles en regiones áridas a gran escala para capturar CO2. El estudio se ha publicado en Earth System Dynamics, de la Unión Europea de Geociencias (EGU).
"Carbon farming actúa sobre el origen del problema: la emisión de dióxido de carbono por la actividad humana", aseguró el autor del estudio, Klaus Becker de la Universidad de Hohenheim en Stuttgart. Se puede capturar CO2 de forma sostenible. "La naturaleza lo hace mejor", afirmó Volker Wulfmeyer, uno de los autores del estudio. 
LA PLANTA MÁS IDÓNEA: JATROPHA CURCAS
Cuando se trata de capturar dióxido de carbono de la atmósfera, el equipo de trabajo ha mostrado que la planta Jatropha curcas, es la más idónea. Es una planta oleaginosa de cuyas semillas se obtiene aceite a partir del que puede producirse biodiesel. 
Es originaria de México y Centroamérica, pero que crece en la mayoría de los países tropicales. Se la cultiva en América Central, Sudamérica, Asia, India y África. Es muy resistente a la aridez por lo que puede ser plantada en zonas calurosas y secas, en tierras que no son apropiadas para obtener alimentos. Esta planta, lógicamente también necesita agua, por lo que las áreas costeras donde se puede desalinizar el agua de mar es ideal para esta plantación. 
"Esta es la primera vez que expertos en irrigación, desalinización, captura de carbono, y en ciencias económicas y atmosféricas, se ponen de acuerdo para analizar la viabilidad de la plantación a gran escala para capturar dióxido de carbono. Hemos utilizado información de plantaciones de Jatropha curcas en Egipto, India y Madagascar", comentó Wulfmeyer. 
TÉCNICA LIMPIA Y ECONÓMICA
El estudio muestra que una hectárea de Jatropha puede capturar hasta 25 toneladas de dióxido de carbono atmosférico por año, durante un periodo de 20 años. Una plantación que ocupara el 3% del desierto árabe, podría, por ejemplo, absorber en un par de décadas todo el CO2 producido por los vehículos en Alemania durante el mismo periodo de tiempo. 
Con mil millones de hectáreas cultivadas, se podría absorber una porción significativa del CO2 que está en la atmósfera desde la revolución industrial. 
Pero hay más ventajas: el precio de esta técnica va de los 42 a los 63 euros por tonelada de CO2, haciéndola competitiva con otras técnicas de captura y almacenamiento. Además, después de unos años, las plantas podrían producir bioenergía que puede servir para 'alimentar' los sistemas de irrigación y desalinización. 
Autor:   J.S.G.


Los árboles disponen de un reloj interno que regula uso del agua por la noche

Los árboles tienen un despertador interno que afecta a su balance hídrico, según ha quedado demostrado por primera vez mediante un estudio liderado por una universidad australiana en el que participa la Universitat de Lleida y que ha sido publicado en la revista New Phytologist.
FUENTE | Agencia EFE 17/07/2013  

El estudio, según ha informado la universidad leridana, está liderado por el Instituto medioambiental Hawkesbury de la University of Western Sydney (Australia) y tiene implicaciones importantes a la hora de modelizar el balance hídrico de los ecosistemas forestales y, por lo tanto, su impacto en el clima. Sus autores plantean la necesidad de tener en cuenta la regulación interna de los árboles para predecir con exactitud los requerimientos y el uso de agua, sobre todo ante futuros cambios ambientales.
El estudio señala que los pequeños poros de las hojas, llamados estomas, se cierran durante la noche porque no hay posibilidad de realizar la fotosíntesis. Así los árboles evitan pérdidas innecesarias de agua. Pese a ello, los investigadores han constatado que después de la puesta del sol el cierre estomático es máximo, pero poco después de la medianoche los poros se abren de nuevo y facilitan el transporte de agua del suelo a la atmósfera, a través de la planta. 
El investigador Ramón y Cajal del departamento de Producción Vegetal y Ciencia Forestal de la UdL y del Centro Agrotecnio, Juan Pedro Ferrio, explica que "el despertador interno de los árboles les permite anticiparse a la salida del sol, acelerando así el inicio de la transpiración y la fotosíntesis en las primeras horas del día, cuando las condiciones suelen ser más favorables, especialmente en climas secos". El investigador principal de este estudio internacional es el exalumno de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agraria de la UdL, Víctor Resco de Dios. 
Además de la Universitat de Lleida y la Universidad de Western Sydney, en el estudio también han participado expertos de la Universidad Nacional de Estudios a Distancia, UNED, la Universidad de California y el Centro Leibniz de Búsqueda en Paisaje Agrícola (Alemania). 


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