RADIO KOSMOS CHILE

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30.12.12

FELIZ 2013.......UNA NUEVA VUELTA ALREDEDOR DEL PADRE SOL....


El Futuro

El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
Víctor Hugo (1802-1885) Novelista francés.

El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.
Eleanor Roosevelt (1884-1962) Defensora de los derechos sociales, diplomática.

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Woody Allen (1935-?) Actor, director y escritor estadounidense.

Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van.
José Ingenieros (1877-1925) Filósofo y psicólogo argentino.

El futuro es algo que cada cual alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga y sea quien sea.
Clive Staples Lewis (1898-1963) Escritor británico.


10 preguntas sobre el futuro de la humanidad y el planeta

Pensar en posibles escenarios futuros nos permite entender mejor dónde estamos.
En estos días, las emergencias tienen al futuro asfixiado. La ansiedad creada por la crisis económica europea, las batallas políticas en EEUU, las convulsiones sociales en muchos países a la vez y la posible desaceleración del crecimiento de China son solo algunas de las preocupaciones sobre el futuro inmediato que no dejan pensar más allá de las próximas semanas o meses. Esto es natural, inevitable y muy humano.
El think tank donde trabajo, el Carnegie Endowment for International Peace, acaba de cumplir un siglo. Animados por el centenario, nos preguntamos cuáles serían algunas de las disyuntivas que moldearían el mundo en los próximos 100 años. Es el tipo de ejercicio que muchos consideran banal. Y algo de razón tienen: es poco probable que las respuestas resulten acertadas. Además, tampoco estaremos aquí para comprobar si nos equivocamos -y cargar con las consecuencias-.
¿Para qué hacérnoslas, entonces? Porque son preguntas que estimulan reflexiones interesantes y sintetizan nuestras opciones en varios ámbitos críticos. Solo pensar en posibles escenarios futuros y en los factores que los determinan nos permite entender mejor donde estamos, hacia dónde podemos evolucionar y cuales son los esfuerzos necesarios para acercarnos más a los escenarios positivos. En todo caso, son preguntas sobre las que vale la pena conversar y sobre las que -como humanidad- deberíamos estar leyendo y discutiendo tanto o más de lo que leemos y hablamos de la crisis griega o de la vida sexual de un personaje político o de la entupida farándula.
Las preguntas son estas diez y no van en orden de importancia; además, varias están obviamente conectadas.
1) ¿Lograremos limitar el aumento de la temperatura del planeta a 3 grados Celsius o habrá subido hasta 8 grados o más? Si el incremento alcanza o sobrepasa los 8°, el planeta y sus habitantes enfrentarán realidades climáticas radicalmente distintas de las que hemos tenido hasta ahora. Este ya no es un debate. En los últimos 50 años, la temperatura promedio de la superficie del planeta se ha elevado 0.911 grados. Y el aumento de otros 3° es ya imparable. La lucha es para evitar que suba más que eso.


2) ¿Seremos 16.000 millones de habitantes en el mundo o solo 6.000 millones? Este es el rango de posibilidades que maneja Naciones Unidas con respecto a la población del planeta en 2100, dependiendo de lo que suceda con los índices de fertilidad y otros factores.
3) ¿Cuántos países tendrán armas nucleares en 2100? ¿Ninguno? ¿25? Este es el número de países que, según los expertos, podrían tener bombas atómicas en las próximas décadas si se empeñan en desarrollar un programa con tal objetivo —y si el resto del mundo se lo permite. Hoy hay nueve.
4) ¿Cuál será el modelo de gobierno que prevalecerá en el futuro: democracias como en Europa, EEUU, India o Brasil, o regímenes autoritarios más parecidos a los de la China o la Rusia de hoy?
5) ¿Continuará la rápida expansión de la clase media que ha comenzado en esta década, en los países más pobres y poblados del mundo, o serán más bien la pobreza, la desigualdad económica y la exclusión las tendencias dominantes?
6) ¿Se consolidará el Islam como una fuente de fricciones y conflictos o se renovará, transformándose en una fuerza de apoyo a la paz y estímulo al desarrollo? ¿Ofrecerá más oportunidades a las mujeres?
7) ¿Se desarrollarán Internet y el ciberespacio como fuerzas benignas o serán más bien una constante fuente de desestabilización y nuevas amenazas?
8) Una de las características del siglo XX fue el surgimiento de un gran número de nuevas naciones. ¿Serán los Estados fallidos y la desaparición de naciones una característica del siglo XXI?
9) ¿Seguirá profundizándose la globalización, propulsada por tecnologías que atenúan la distancia y los costes de comunicación y transporte, y por políticas públicas que estimulan la integración internacional? ¿O, por el contrario, los desajustes y las convulsiones sociales producidos por la globalización nutrirán el nacionalismo y el proteccionismo, obstaculizando el movimiento de personas, productos dinero e ideas?
10) El poder económico, político, militar y social, ¿estará más o menos concentrado de lo que está hoy?
Es obvio que esta no es una relación completa de todos los factores que moldearán nuestro futuro. Seguramente faltan algunos, y cada quién podrá pensar en otros retos que tendremos que enfrentar. Pero en cualquier lista deberían estar estos 10. Al menos sirven para comenzar una conversación indispensable. Y quizás más urgente de lo que ahora nos parece.

Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
Françoise Sagan (1935-2004) Escritora francesa.

Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán.

Si se me diera la oportunidad de hacer un regalo a la siguiente generación, sería la capacidad de reírse cada cual de sí mismo.
Charles M. Schulz (1922-2000) Dibujante estadounidense.

Lo pasado, pasado. Hay un futuro para todos los hombres que se arrepienten y que tienen energía.
Edward George Bulwer-Lytton (1803-1873) Escritor ingles.

El futuro es ese periodo de tiempo en el que prosperan nuestros negocios, nuestros amigos son verdaderos y nuestra felicidad segura.
Ambrose Bierce (1842-1914) Escritor estadounidense.

Ayer es sólo un recuerdo; mañana nunca es lo que se supone que es.
Bob Dylan (1941-?) Cantautor, compositor y músico estadounidense.

Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás.
John Kenneth Galbraith (1908-2006) Economista estadounidense.


Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.
Winston Churchill (1874-1965) Político británico.

Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quien será su nieto.
Abraham Lincoln (1808-1865) Político estadounidense.

El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.
Anatole France (1844-1924) Escritor francés.

No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

El futuro no va a ser dominado por aquellos que están atrapados en el pasado.
Willy Brandt (1913-1992) Político alemán.


El futuro no pertenece a nadie. No hay precursores, no existen más que rezagados.
Jean Cocteau (1889-1963) Escritor, pintor, coreógrafo.

Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.
Mario Benedetti (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo.

Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado.
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.
p class[�Nrh �P�='background:white'>No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

El futuro no va a ser dominado por aquellos que están atrapados en el pasado.
Willy Brandt (1913-1992) Político alemán.


18.12.12

FELIZ NAVIDAD 2012......



25 de Diciembre
y las fiestas paganas

El día de Navidad es el 25 de diciembre, cuando se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Después de la Pascua de Resurrección es la fiesta más importante del año eclesiástico.
Como los evangelios no mencionan fechas, no es seguro que Jesús naciera ese día. De hecho, el día de Navidad no fue oficialmente reconocido hasta el año 345, cuando por influencia de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianzeno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad.
De esta manera seguía la política de la Iglesia primitiva de absorber en lugar de reprimir los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera.
La fiesta pagana más estrechamente asociada con la nueva Navidad era el Saturnal romano, el 19 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes.
Al mismo tiempo, se celebraba en el Norte de Europa una fiesta de invierno similar, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza.

Edad Media,
nacimientos y villancicos

Una vez incorporados estos elementos, la Iglesia añadió posteriormente en la Edad Media el nacimiento y los villancicos a sus costumbres. En esta época, los banquetes eran el punto culminante de las celebraciones. Todo esto tuvo un abrupto final en Gran Bretaña cuando, en 1552, los puritanos prohibieron la Navidad. Aunque la Navidad volvió a Inglaterra en 1660 con Carlos II, los rituales desaparecieron hasta la época victoriana.


Siglo XIX,
árbol y postales de Navidad

La Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX. El árbol de navidad, originario de zonas germanas, se extendió por otras áreas de Europa y América. Los villancicos fueron recuperados y se compusieron muchos nuevos (la costumbre de cantar villancicos, aunque de antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX). Las tarjetas de navidad no empezaron a utilizarse hasta la década de 1870, aunque la primera de ellas se imprimió en Londres en 1846.


Santa Claus y
el Espíritu de Navidad

La familiar imagen de Santa Claus, con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense de estos años, aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en parte de San Nicolás y una jovial figura medieval, el espíritu de navidad. En Rusia lleva tradicionalmente un cochinillo rosa bajo el brazo.

Navidad
hoy día

Actualmente, la Navidad es tiempo de gran actividad comercial e intercambio de regalos, reuniones y comidas familiares.
En Occidente se celebra la Misa del gallo en iglesias y catedrales. En los países de América Latina, de arraigada tradición católica, se celebra especialmente la Nochebuena (24 de diciembre) con una cena familiar para la que se elaboran una diversidad de platos, postres y bebidas tradicionales.
También se acostumbra asistir a la Misa del gallo y celebrar con cohetes y fuegos artificiales. 
 

Lo que dicen las enciclopedias

La palabra "navidad" es una contracción de "natividad", que significa natalicio. Esta fiesta hizo su aparición en la Iglesia Católica y de allí se extendió al protestantismo y al resto del mundo.
¿Ahora bien, de donde la recibió la Iglesia Católica? No fue de las enseñanzas del Nuevo Testamento. No fue de la Biblia ni de los apóstoles quienes habían sido instruidos personalmente por Jesucristo. La Navidad se introdujo en la Iglesia durante el siglo cuarto, proveniente del paganismo.
Puesto que la celebración de la Navidad fue introducida en el mundo por la Iglesia Católica Romana y no tiene otra autoridad que la de ella misma, veamos lo que dice al respecto la Enciclopedia Católica (edición de 1911): "La Navidad no estaba incluida entre las primeras festividades de la Iglesia... los primeros indicios de ella provienen de Egipto... Las costumbres paganas relacionadas con el principio de enero se centraron en la fiesta de la Navidad.
En la misma enciclopedia, bajo "Día Natal", encontramos que Orígenes, uno de los padres de la Iglesia, reconoció la siguiente verdad: "...No vemos en
las Escrituras que nadie haya guardado una fiesta ni celebrado un gran banquete el día de su natalicio. Solo los pecadores (como Faraón y Herodes) celebraban con gran regocijo el día en que nacieron en este mundo". 

La Enciclopedia Británica, edición de 1946, dice:”La Navidad no se contaba entre las antiguas festividades de la Iglesia... “No fue instituida por Jesucristo ni por los apóstoles, ni por autoridad bíblica. Fue tomada más tarde del paganismo.

La Enciclopedia Americana, edición 1944, dice: "La Navidad... de acuerdo con muchas autoridades no se celebró en los primeros siglos de la Iglesia Cristiana, ya que la costumbre del cristianismo en general era celebrar no el natalicio sino la muerte de personas importantes. La Pascua, instituida por autoridad bíblica en el Nuevo Testamento, es una conmemoración de la muerte de Cristo. En el siglo quinto, la Iglesia Occidental dio orden de que fuese celebrada para siempre, en el mismo día de la antigua festividad romana en honor del nacimiento del sol, ya que no se conocía la fecha exacta del nacimiento de Cristo".
Estas autoridades históricas demuestran que durante los primeros dos o tres siglos de nuestra era, los cristianos no celebraban la Navidad. Esta fiesta fue introducida en la Iglesia Romana en el siglo cuarto de nuestra era y no fue hasta el siglo quinto que la establecieron oficialmente como fiesta cristiana.
Cualquier enciclopedia u otra autoridad nos pueden confirmar el hecho de que Cristo no nació un 25 de diciembre. La enciclopedia Católica lo dice claramente.
La fecha exacta del nacimiento de Jesucristo es totalmente desconocida. Las sagradas escrituras no revelan este acontecimiento.
La nueva enciclopedia de conocimiento religioso, de Schaff-Herzog, lo explica claramente en su artículo sobre la Navidad: "No puede determinarse con precisión hasta que punto la fecha de de esta festividad dependió de la pagana Brumalia (25 de diciembre), que seguía a la Saturnalia (17-24) de diciembre y conmemoraba el día más corto del año y el nuevo sol.
Para más referencias podrías recopilar más datos en la Enciclopedia Británica, edición 11, volumen 19, páginas 648-649 acerca del origen de San Nicolás. También en Biblioteca Sacra, volumen 12, páginas 153-155 referente a la tradición de intercambio de regalos, característico de la Saturnalia.