RADIO KOSMOS CHILE

RADIO KOSMOS CHILE
CENTRO CIENTIFICO TECNOLOGICO DEL MARGA MARGA - "CENCIENTECNO" - centrocientificotecnologico@gmail.com

30.12.11

RADIO KOSMOS CHILE - EMISORA VIA INTERNET.....

PROGRAMACION DE RADIO KOSMOS CHILE.
1 al 8 de Enero del 2012

Domingo 01.01.12
Tiempo: 239 minutos
-Video El astrónomo y el indígena
-Tamaños del Universo
-Heliopausa
-Cartografía estelar – Programa 50
-Los 10 mandamientos del Astrónomo amateur – Programa 52


Lunes 02.01.12
Tiempo: 234 minutos
-Teoría del Caos I
-Teoría del Caos II
-Charla de José Maza en Valparaíso


Martes 03.01.12
Tiempo: 238 minutos
-Miradas al Universo


Miércoles 04.01.12
Tiempo: 256 minutos
-Astrofotografía
-Revolución cuantica
-Las estrella
-Evolución y estabilidad de la materia
-El teorema de las peonzas


Jueves 05.01.12
Tiempo: 198 minutos
-Los secretos del Sol
-Turismo Astronómico en la IV Región de Chile
-Sumergidos en un océano de radiaciones
-El magnetismo del fin del mundo
-Cirugía contra la diabetes 
Viernes 06.01.12

Tiempo: 217 minutos
-Viaje al interior del cuerpo humano
-Que hay debajo de nosotros
-Boson de Higgs
-Dialogo con el Universo


Sábado 07.01.12
Tiempo: 195 minutos
-Historia de la tierra
-El mundo del silencio, nuestro mar
-Velas solares


Domingo 08.01.12
Tiempo: 192 minutos
-Gea y la formación de las rocas
-Tectonica de placas y terremotos
-El Big Bang, la gran explosión
-El universo en la palma de la mano
-Grandes descubrimientos


Música y Ciencia en Radio Kosmos Chile 

QUE EL AÑO 2012 SEA EL MAS ESPECTACULAR DE SUS VIDAS....

video

CIELO DEL HEMISFERIO SUR EN ENERO 2012

video

14.12.11

"CONGRESO DEL FUTURO", CIENCIA, TECNOLOGIA, HUMANIDADES Y CIUDADANIA....


MACRO TEMA I: MESA 1: "VIDA ANTIGUA Y VIDA FUERA DE LA TIERRA"...




Macro tema I: Mesa 1:
Prolongando los límites de la vida
Por Michel Brunet, Paúl Davies.
Moderador: María Teresa Ruiz.


Vida antigua y vida fuera de la Tierra
Con todo el conocimiento acumulado por la ciencia, aún hay preguntas importantes por resolver y que están tan vigentes como ¿cuál es el origen de la vida?
Se estima que hay vida sobre la Tierra desde hace unos 4.000 millones de años1.
Sobre cómo llegó hasta aquí, algunos investigadores sostienen que apareció bajo la forma de microorganismos (“paleobacterias”, para ser exactos) que vivían en aguas muy calientes y cargadas de sulfuros, en zonas parecidas a los volcanes o géiseres, y se especula también que la vida pudo haber llegado desde el espacio a bordo de un meteorito.
Lo que sí se sabe es que es posible reproducir en el laboratorio, desde mediados del siglo veinte, algunos de los procesos previos a la creación de seres vivos, y desde inicios del siglo veintiuno, es factible “producir” células de forma artificial.
Independientemente de su origen, el paso fundamental fue la aparición de organismos auto replicables y, desde allí, la evolución se hizo cargo hasta llegar al hombre2.
¿Y cuándo apareció el hombre en la Tierra? A partir de los restos del primer homínido en África, encontrados en 1922, los científicos concluyeron que los ancestros directos del hombre se habían separado del tronco primate ancestral en esa zona hace 4 millones de años y desde allí habían evolucionado hasta el hombre moderno.
Sin embargo, el insistente trabajo de un científico cambió lo que parecía ser una historia escrita en la piedra: en 2002, luego de nueve años de excavaciones, Michel Brunet encontró el primero de dos cráneos correspondientes a un homínido datado en 7 millones de años, que fue llamado “Tumai”. Este descubrimiento no sólo arrebató la cuna del hombre al Valle del Rift, sino además desplazó el origen de sus primeros ancestros a un pasado más lejano3.
La constancia del científico por saber el origen del hombre moderno nace de un proceso muy humano que es la unión de imaginación y raciocinio. Y así como los paleontólogos buscan respuestas en África sobre nuestra existencia, otros científicos miran al cielo preguntándose si la vida habrá nacido en este planeta.
En la actualidad, existe una rama de la ciencia que se ocupa del tema: la
Exobiología. Como es de esperar, es territorio donde astrofísicos, astroquímicos, físicos de variadas especialidades y biólogos, convergen analizando la evidencia recogida tanto de observaciones astronómicas como de meteoritos y formas de vida encontradas en los ambientes más extremos de la Tierra.
En nuestros días, la pregunta original ha derivado en dos preguntas fundamentales: ¿cómo pudo surgir la vida en un universo donde las restricciones impuestas por la física dejan un margen tan estrecho para su existencia? la respuesta a esta interrogante ha llevado a un número importante de científicos a plantearse la posibilidad de una inteligencia superior tras la estructura del universo.
La segunda pregunta es: ¿es la vida terrestre un fenómeno local o existe una suerte de fecundación cruzada interplanetaria o incluso interestelar, con las semillas de la vida viajando a bordo de meteoritos?
En nuestra vecindad, los candidatos favoritos para un intercambio con la Tierra son Marte y Venus, bombardeados periódicamente por grandes meteoritos que arrojan grandes cantidades de materia al espacio, con el resultado que algunos trozos llegan a nuestro planeta. Eventualmente, en alguno de ellos pudo llegar la vida.
1 Alonso, Ricardo y Jack W. Szostack. “The Origin of Life on Earth”. Scientific American. August 19, 2009.
Disponible en: http://bcn.cl/37pm (Noviembre, 2011).
2 Conferencia “Por qué somos como somos”. Fundación Española para La Ciencia y la Tecnología.
Disponible en http://bcn.cl/32st. (Noviembre, 2011).
3 Collage de France. Michel Brunet. Human Paleontology. Biography. Disponible en: http://bcn.cl/363m.
(Noviembre 2011).

MESA 2: "TECNOLOGIAS QUE POTENCIARAN LA CIVILIZACION".....



Tecnologías que potenciarán la civilización.
Por Avner Friedman – Carlo Rubbia.
Moderador: Jaime San Martín.


En un siglo, la humanidad ha pasado de vivir cerca de treinta años en promedio a más de sesenta y cinco (ochenta años en los países más ricos), gracias a los avances científicos y tecnológicos en medicina, seguridad, alimentación y muchas otras áreas.
Hoy, nos parecería muy extraño vivir en un mundo sin antibióticos o sin teléfonos, e incluso sin televisión.
Curiosamente, no nos ha costado mucho acostumbrarnos a las nuevas tecnologías: nuestra sociedad está acostumbrada a las mejoras constantes, aunque éstas tengan nuevos riesgos, y prueba de ello es que ya poca gente se acuerda cómo era trabajar sin el correo electrónico o sin Internet.
¿De dónde vienen estas tecnologías? Aunque existen distintas versiones, la mayoría es parte de procesos de búsqueda realizados por científicos e ingenieros, cada uno en su campo, en pos de más conocimiento o de aplicaciones concretas de lo recién descubierto.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, el presidente de Estados Unidos preguntó a sus científicos cómo se podrían mejorar varios aspectos de la sociedad norteamericana usando los conocimientos científicos que ese país había ganado durante el conflicto: más empleo, menos enfermedades, más seguridad, etc. La respuesta fue clara: con más ciencia y más tecnología. Se inauguraban así las primeras políticas públicas sobre ciencia modernas, las cuales buscan potenciar, a través de la ciencia y la tecnología, la sociedad y economía norteamericana, y que después los países de la OECD tomaron como modelo.
Desde entonces, los países más avanzados (y los en vías de desarrollo también, pero en menor medida), han desarrollado herramientas que le han dado al hombre más alimentos, mejor salud, más seguridad, aunque al mismo tiempo, nuevos problemas como la contaminación o el agotamiento de recursos. El avance científico y el progreso económico han llegado, en la actualidad, a una curiosa paradoja donde el progreso, a veces, trae consigo más problemas que bienestar.
¿Cómo saber, entonces, qué tecnologías pueden potenciar la civilización global? El dilema sobre cómo potenciar la civilización pasa por comprender el “cuadro completo” de la situación planetaria, y buscar soluciones que permitan vivir con dignidad a todos los humanos. Planteado así, parece una tarea de ciencia ficción, conociendo la historia de la humanidad.
Sin embargo, esa misma historia nos ha mostrado ejemplos de la superación humana que nos permiten albergar esperanzas en un mundo mejor. Existen hoy ejemplos de nuevas energías, nuevos alimentos, más medicinas que podrían, esperemos, potenciar la civilización humana, incluyendo a todos los habitantes del planeta Tierra.

MACRO TEMA II: MESA 3: "EQUILIBRIOS EN MEDIO DE CATASTROFES"..



Macro tema II:
¿Sobrevivirá el planeta Tierra?

Equilibrios en medio de catástrofes
(CO2, calentamiento global).
Por Dra. Leena Srivastava y Yuan Tseh Lee.
Moderador: Juan Asenjo.


Durante los últimos años, gran parte del mundo ha visto cambios en sus climas locales: más o menos lluvia, más calor en verano o menos viento en otoño, e incluso nuevas fechas de aparición de las verduras en el mercado. ¿Serán permanentes o sólo una época de cambios? Esta y muchas otras preguntas han llamado la atención de científicos y gobernantes, quienes desde hace décadas están estudiando estos cambios, la mayoría a través de la ONU, Organización de Naciones Unidas.
La ONU adoptó en 1992 la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre e Cambio Climático (CC)” con la misión de reforzar la conciencia pública sobre CC y lo definió como “un cambio en la variabilidad natural del clima producido por acción directa o indirecta de la actividad humana, que está alterando la composición natural de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima”.
De la Convención nace un grupo internacional de científicos, llamado IPCC o “Panel Intergubernamental para el Cambio Climático”, quienes concluyeron que el CC se asocia al aumento de emisiones de “Gases de Efecto Invernadero” producidos por combustibles fósiles como el carbón, petróleo y gas natural. Al aumentar los gases, también aumenta la temperatura de la Tierra: el IPCC ha visto que desde 1995 se produjeron once de los doce años más cálidos del mundo, desde 1850.
¿Consecuencias del aumento de temperatura? Periodos más largos de sequía, inundaciones, avance de los desiertos y derretimiento de glaciares, entre otros, lo que afecta a la agricultura, a la disponibilidad de agua y propicia la expansión de enfermedades y plagas, entre otros efectos.
Todo lo que se sabe hoy sobre el cambio climático, además de mostrarnos su lado menos amable, también sirve para tomar medidas que contrarresten los efectos no deseados y comprometer al mundo con metas de carácter global. Por ejemplo, el Protocolo de Kyoto, puso como meta reducir (en al menos un 5% en promedio) las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990.
Este trabajo de investigación y acción mundial es monitoreado en forma constante por científicos y responsables políticos que tienen la misión de buscar soluciones que equilibren el desarrollo con la sustentabilidad de la vida. De hecho, mientras Chile reflexione sobre su provenir en el “Congreso del Futuro”, también estará presente en esos días en Durban, Sudáfrica, junto a otros firmantes del Protocolo de Kyoto, trabajando para disminuir los efectos negativos del cambio climático.

MESA 4: "LOS DESAFIOS DE LA ENERGIA PARA NUESTRA CIVILIZACION" ...



Los desafíos de la Energía para nuestra civilización.
Por Catherine Cesarsky y José Cordeiro.
Moderador: Álvaro Fischer.


La vida moderna tal como la conocemos se sustenta principalmente en la energía eléctrica. En este contexto, la energía es un recurso natural entendido como un bien intermedio –nunca de consumo final- que utilizamos para producir o usar bienes y servicios.
En un año normal, casi el 70% de la energía eléctrica utilizada en el mundo es generada por combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural. Del 30% restante, la mayor parte es generada por hidroeléctricas y, en una pequeña, porción, por energías renovables no convencionales como el viento, el sol o las mareas.
Los combustibles fósiles, a pesar de su amplio uso, presentan dos problemas principales para la humanidad: por una parte, son señalados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) como el principal causante del Cambio Climático (CC); por otra, no son renovables y se agotarán tarde o temprano. De hecho, la Agencia Internacional de Energía (AIE) estima que la explotación del petróleo en los países de la OPEP comenzaría a declinar hacia el año 2020.
En este sombrío escenario futuro, el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) aparece como una forma de solucionar los dos principales problemas de los combustibles fósiles: por un lado, casi no emiten Gases de Efecto Invernadero (GEI) y, además son renovables y asegurarían un abastecimiento sostenido de energía, disminuyendo la dependencia de las fluctuaciones del mercado internacional de combustibles fósiles.
Como en todo, las nuevas soluciones plantean nuevos problemas como, por ejemplo, si la cantidad de energía de las nuevas fuentes alcanzará para cubrir las necesidades actuales, y los expertos trabajan en cómo bajar el consumo y, también, optimizar las nuevas fuentes de energía. Para todo ello, miles de científicos en el mundo trabajan para solucionar dos problemas claves para la humanidad: bajar la contaminación y tener energía.

MACRO TEMA III: MESA 5: ¿CO EVOLUCION ENTRE HUMANOS Y MAQUINAS?...



Macro tema III: Mesa 5:
¿Coevolución entre humanos y máquinas?

¿Hacia una co-evolución entre máquinas y seres humanos?
(Neurociencias e inteligencia artificial).
Por Shimon Ullman y Pedro Maldonado.
 Moderador: Adrián Palacios.


¿Serán las máquinas algún día más inteligentes que los seres humanos? ¿Tendrán sentimientos y podrán soñar? ¿Podrán los ciegos ver? ¿Podremos aprender idiomas por implantes? Aunque puedan parecer preguntas fantásticas son cada día más reales: son preguntas que interpelan a la Neurociencia y a la Inteligencia Artificial.
Efectivamente, “Neurociencia” e “Inteligencia Artificial” son expresiones que hacen pensar en las series de ciencia ficción, pero desde hace ya varias décadas corresponden a “ciencia real”, una ciencia que impacta, de modos muchas veces insospechados, en nuestras vidas cotidianas y en desarrollos cada día más difundidos. Algunos ejemplos de ellos son el reconocimiento de comandos verbales en celulares, el reconocimiento de huella digital, el secuenciamiento de ADN, los implantes como sensores y el desarrollo de interfaces cerebro-máquina.
En el caso de la Neurociencia, los científicos estudian un amplio espectro de temas, preguntándose cómo están organizados los sistemas nerviosos y cómo funcionan para generar comportamiento. Los resultados de estas investigaciones pueden ser aplicados al tratamiento de enfermedades o fallas del sistema nervioso, y también pueden servir para inspirar el diseño de sistemas artificiales o ingeniería que utilice métodos análogos a los procesos del sistema nervioso.
En la Inteligencia Artificial, se estudia la capacidad de un computador o de un robot de realizar tareas o procesos intelectuales comúnmente asociadas con los seres inteligentes: razonar, descubrir el sentido, generalizar, o aprender de experiencias pasadas.
Aunque hay grandes avances en estas áreas como las desarrolladas en el diagnóstico médico, o los motores de búsqueda de información, o la optimización de control de calidad u otros procesos productivos, emular la flexibilidad humana de pensamiento, o sustituir a seres humanos en tareas complejas, sigue siendo un desafío mayor, una meta a cumplir.
En Neurociencias y en Inteligencia Artificial, se entrecruzan las facultades de los seres vivos y las posibilidades de las máquinas. Entre aquellos científicos que trabajan dotando de algunas facultades de los primeros a las segundos, destaca el profesor Shimon Ullman, cuyo trabajo, asociado a la machine visión, por una parte ha abordado el desarrollo de implantes visuales –para personas con déficit visual- y en clasificadores de datos en el ámbito del aprendizaje de máquina (machina learning). Vale decir: elementos que permiten incorporar facultades a seres humanos con las que no cuentan y por otro lado generar máquinas cada vez más sofisticadas y capaces de aprender.
Vivimos, como especie, un cambio paradigmático. En buena medida, inducido por máquinas –que nosotros creamos-: los computadores y las Nuevas TIC`s, están en el centro de ese cambio, que incluso modifica nuestros modos de conocer y de comunicar. ¿Es ése un cambio de nivel evolutivo? ¿Aprenderán nuestras máquinas como lo hacemos nosotros? ¿Eso supondrá una “evolución de las máquinas”?.
Nuestras máquinas son lo que socialmente determinamos que sean: la apropiación social de ellas les da sentido finalmente. ¿Acaso pueden “evolucionar” por sí solas independientemente de las prácticas de sus usuarios? ¿O siempre será la suya una coevolución con los seres vivos? En el espacio que define esas preguntas, y sus respuestas, se juega, probablemente, buena parte de las posibilidades de nuestras máquinas, pero también de nosotros, en un futuro que ya está aquí.

MESA 6: "LA SOCIEDAD DIGITAL, DE FRENTE A NUEVOS MODELOS DE INTERACCIÓN"....



La Sociedad Digital, de frente a nuevos modelos de interacción.
Por César Hidalgo y Yuji Inoue.
Moderador: Mauricio Sarrazín.


¿En qué se parece una calculadora a un smartphone a un televisor digital, al sistema de navegación de un auto o a un satélite? En que todos son aparatos electrónicos con procesamiento digital o informático que comparten, en más o menos complejidad, los mismos elementos.
Además, están reemplazando a las antiguas tecnologías tradicionales y de paso también están cambiando la forma en que hoy se hacen los negocios, las amistades, la política, la educación y las relaciones humanas en general.
Tal ha sido el cambio que hoy se dice que vivimos en una “Sociedad Digital”, donde hay más personas con acceso a las telecomunicaciones y más intercambio de información que nunca antes en la historia humana. De hecho, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, cerca del 80% de las personas del mundo tiene un teléfono celular. De ellas, casi mil millones cuentan con Internet móvil, y millones más tienen acceso a televisión por satélite y otros servicios como Internet en el trabajo o el hogar, a veces sin contar con bienes como un hogar seguro o un automóvil.
El desarrollo de estas redes de telecomunicaciones ha sido la base para pasar de la antigua “Sociedad Industrial”, donde el negocio era la fabricación de objetos, a la “Sociedad Digital”, donde las ganancias incluyen en gran medida la creación de servicios digitales educativos, de administración o de esparcimiento. Es más, naciones avanzadas como las europeas apuntan desde hace décadas a convertirse en sociedades y economías basadas en el Conocimiento.
Todos estos cambios han puesto en nuestras manos una serie de objetos o dispositivos que antes no parecían necesarios o ni siquiera existían: teléfonos inteligentes, computadores, tablets, GPS, e incluso algunos aparatos que agrupan todos los anteriores. Nuestro comportamiento se va adaptando al uso de recursos informáticos conectados a redes, y los fabricantes de equipos van modificando, adaptando y mejorando los dispositivos según las necesidades de las personas.
¿Seguirá este desarrollo de forma permanente, tal como ha sido durante los últimos años? La informática ha sido una revolución que ha puesto a la tecnología en todo nuestro entorno, y que ha creado nuevas formas de interactuar entre personas y máquinas. Es el caso del mouse, los teléfonos celulares, las pantallas táctiles, los juegos de realidad virtual, etc. Sobre estas interacciones hombre-máquina, se han desarrollado nuevas formas de relacionarse entre las personas, como por ejemplo la comunicación vía SMS, las redes sociales como Twitter o Facebook.
Sin embargo, nadie sabe a ciencia cierta cómo nos sorprenderá el futuro: por ejemplo, en un futuro próximo podría ser común la existencia de interacciones máquina-máquina, un proceso hoy invisible entre programas de computadores, pero que promete ser mucho más que eso, a través de la conexión y traspaso de información entre objetos cotidianos, bajo el concepto de “Internet de las Cosas”: redes de objetos de uso diario conectados entre sí por una red de poca energía.
Para entendernos, imagine que usted es intolerante a la lactosa y que, mientras está en el supermercado, su teléfono le indica que el yogurt que piensa comprar contiene lactosa, y además vencerá antes de quince días, tiempo en que usted estará de vacaciones según escribió en su agenda telefónica. Pero que el de al lado estará fresco para su vuelta de vacaciones y está entre los sabores que más le gustan, según sus compras anteriores.
Si le parece ciencia ficción, piense que habría dicho hace veinte años sobre un aparato para escuchar música, ver televisión, sacar fotografías, conectarse a Internet y que, además, le hablara y pudiera indicarle donde se encuentra y cómo llegar a casa. O sea, un smartphone básico. ¿Aun le parece increíble? Pues vale la pena reflexionar sobre ello.

MACRO TEMA IV: MESA 7: ¿CON QUE IDEAS SE ABORDARA EL GOBIERNO DE LAS CIENCIAS, LA TECNOLOGIA Y LA CONVIVENCIA HUMANA?....



Macro tema IV:
¿Con qué ideas se abordará el gobierno de las ciencias, tecnología y la convivencia humana?
Paradigmas de la gobernabilidad global del futuro: ¿qué, quién y cómo?
Por René Passet y Humberto Giannini.
Moderador: José Luís Cea.


En los últimos meses, el mundo ha visto una serie de crisis inesperadas e incluso sorprendentes: ¿Estados Unidos con problemas de pago?, ¿franceses y españoles durmiendo en las plazas en protesta al sistema de gobierno?, ¿Muhammar Gadaffi, derrocado?, ¿España con cinco millones de desempleados? Todas estas preguntas tienen una respuesta similar, y afirmativa, donde como elemento común está el descontento con la forma de gobernar.
Para algunos, son crisis diferentes, explicables una a una. Pero para otros, reflejan un problema más profundo, que está poniendo en jaque la forma en que los gobiernos manejan las transformaciones de las sociedades1.
La mayoría de estos cambios estarían relacionados con la globalización2, ese proceso de apertura e intercambio que hoy comprende a gran parte del planeta, y que ha puesto a los países desarrollados a competir con potencias emergentes como China, India o Brasil, entre otros.
Este es un nuevo escenario al que, al parecer, las formas de gobernar occidentales no han logrado adaptarse del todo, y que además no es reciente: desde la década de 1960 se está cuestionado la manera de gobernar y la capacidad real de los gobiernos democráticos para enfrentar las crisis económicas y sus impactos sociales y políticos.
Aunque se podría decir, simplemente, que se trata de un problema de gobernanza, resulta más clarificador presentar dos conceptos relacionados.
El primero es la gobernabilidad, y tiene que ver con el funcionamiento de las estructuras e instituciones del sistema político, y en particular con el Estado3. En un país con una gobernabilidad estable, las demandas sociales tienen una respuesta política de parte de las instituciones, funcionando de forma adecuada a las necesidades del país.
Por el otro, la gobernanza, que tiene que ver más bien con las aptitudes de los gobernantes para desenvolverse sobre ciertas condiciones estructurales establecidas4. En este caso, un país con buena gobernanza es donde el Estado tiene un manejo adecuado de situaciones de conflicto, pudiendo discutir y lograr consenso con diferentes grupos sociales: sindicatos, grupos ecologistas, minorías de diverso tipo, así como centros de pensamiento, grupos empresariales, inclusive otras naciones, entre otros5.
Entonces, se dice que hoy el mundo tiene un problema de gobernanza6: los países están pasando por dificultades para solucionar sus problemas sociales, porque los enfrentan desde la idea tradicional de gobernabilidad (donde el Estado es el único solucionador de este tipo de problemas), pero sin capacidad dialogar y llegar a acuerdos con los actores sociales7.
Para Edgar Morin, este problema de gobernanza está presente internacionalmente, y sería un primer síntoma de la aparición de una sociedad-mundo, que podría sustituir nuestra actual noción de desarrollo basada en la economía. Si esto llega a pasar, sería necesaria una política de la humanidad a escala planetaria con un objetivo urgente: solidarizar al planeta.
Sin embargo, podría considerarse que en las actuales crisis algunos países van más avanzados y otro más atrás en el desarrollo de estructuras capaces de lograr soluciones. Un caso es Latinoamérica, donde se plantea que aún existen problemas anteriores al de la gobernanza, cuestionándose la institucionalidad de nuestras democracias8, postulando incluso la existencia de “enclaves transicionales”9 que obstaculizan el desarrollo de una democracia representativa de calidad.
En este contexto, cabe preguntarse qué función cumplen hoy en día los organismos internaciones de larga data (como la ONU, OTAN, OEA, la Unión Europea o la Liga de Estados Árabes) en el desarrollo de una gobernanza global. Por contrapartida, también es pertinente interrogar respecto de la creación reciente de la UNASUR en América Latina y su papel en el actual contexto de una sociedad-mundo, considerando las limitantes de las estructuras de gobernabilidad de los países que la integran.
1 CASTELLS, Manuel: “Global Governance and Global Politics” en Political Science and Politics, Vol. 38, Núm. 1, 2005, p.9.
2 HELD, David. La democracia y el orden global. Paidós, 1997, p. 42.
3 En el modelo de gobernabilidad el Estado ha sido el principal agente para dirigir la sociedad.
4 AGUILAR, Luis F. Gobernanza: normalización conceptual y nuevas cuestiones. ESADE, Barcelona, 2009, p. 10.
5 NAISBITT, John. Megatrends. Ten New Directions Transforming Our Lives. New York: Warner Books, 1982.
6 KOOIMAN, Jan. Modern Governance: New Government-Society Relations. Londres, Sage, 1993.
7 AGUILAR, Luis: Gobernanza y Gestión Pública. Op. Cit. 2008, p. 77.
8 Al respecto véase: GARRETÓN, Manuel Antonio. Incomplete Democracy. Chapel Hill: University of North Carolina Press, 2003.
9 SIAVELIS, Peter. “Enclaves de la transición y democracia chilena” en Revista de Ciencia Política, Vol. 29, Núm. 1, 2009, pp.3– 21.

MESA 8 "SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO- ¿UN GOBIERNO DE LA TECNOCIENCIA?...



Sociedad del conocimiento,
¿Un gobierno de la tecnociencia?

Por Ivar Ekeland y Jerome Glenn.
Participación de Presidentes de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, y del Senado, Guido Girardi.


Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, una de las primeras medidas del presidente Roosevelt, de los Estados Unidos, fue iniciar el estudio de una política pública sobre el aprovechamiento de los conocimientos científicos y tecnológicos logrados durante la guerra, pero esta vez para usos pacíficos.
El uso de la energía atómica; nuevas telecomunicaciones; avances en química, aeronáutica, matemáticas, medicina y otros campos de la ciencia, fueron el resultado del trabajo científico aplicado a un objetivo: ganar la guerra, en ambos lados del frente (Alemania también desarrolló importantes avances científicos).
Aunque anteriormente los avances científicos habían formado parte del impulso económico, en especial durante la revolución industrial, hasta entonces no se había dado una relación tan estrecha entre la ciencia y la búsqueda de aplicaciones como la que comenzó en ese momento, y que evolucionó hasta convertirse en lo que hoy conocemos como la Sociedad del Conocimiento.
En pocas palabras, desde 1945 se comenzó a gestionar una parte importante de la ciencia financiada con fondos públicos, en grandes proyectos conocidos como Big Science, nombre que se le dio a los grandes consorcios de investigación en torno a laboratorios gigantescos como los aceleradores de partículas, los observatorios internacionales o los centros espaciales.
También en 1945, comienzan a surgir la mayoría de las políticas públicas sobre ciencia y tecnología fuera de Estados Unidos, y de la mano de las nuevas instituciones internacionales que surgieron como la ONU, la OECD o la UNESCO, la creación científica comenzó a consolidarse como una de las principales herramientas para el desarrollo económico y social de los países actualmente desarrollados.
A partir de este modelo, y la revolución de conocimientos (en informática, del espacio, biológicos, entre otros) iniciada en los sesenta, la escasez de recursos y la desconfianza de los setenta y ochenta, más la revolución biomédica iniciada en los noventa, creció y se desarrolló la actual Sociedad del Conocimiento, en un mundo donde la creación científica y el patentamiento han crecido enormemente y donde las tecnologías de las comunicaciones han modificado la forma de trabajar tanto de científicos como del resto de profesionales.
Hoy, el mundo produce en un año más de dos millones de artículos científicos: más del doble que hace diez años, y veinticinco veces más que en 1950. Esto significa mucha ciencia, mucho conocimiento acumulado y en aumento constante. Este conocimiento va acompañado de más patentes industriales1, de más científicos (cerca de siete millones en el mundo, de los cuales en Chile hay cerca de 5000) y un nivel de inversión en aumento: hoy se destinan más mil miles de millones de dólares a investigación y desarrollo, un aumento del 45% en comparación con 20022.
Toda esta producción científica ha traído una serie de modificaciones a la forma en que se estructura el conocimiento, acuñándose, entre otros términos, la palabra “tecnociencia” para describir aquellos nuevos procesos en que el conocimiento científico es más utilitarista, más industrial, alejándose de los valores tradicionales de la ciencia del siglo veinte, donde la ciencia era considerada como un producto de valor universal, desinteresada y escéptica.
Este cambio en la concepción de la ciencia, más cercana a la búsqueda de resultados de interés comercial, está acompañado de nuevos procesos como, por ejemplo, la división e internacionalización de las investigaciones, aprovechando las ventajas locales de diferentes laboratorios del mundo. Sin embargo, este nuevo escenario también puede dar pie a posibles conflictos difíciles de controlar como por ejemplo el desarrollo de investigaciones por grupos al margen de la legalidad, o el uso de financiamiento público internacional que derivan en trabajos poco éticos, por ejemplo.
Esto mismo ha llevado a que instituciones como la Comisión Europea hayan comenzado a estudiar las nuevas relaciones globales de la ciencia. Así en 2009 presentaran un informe sobre la “Gobernanza global de la ciencia”, buscando establecer bases para un comportamiento éticamente correcto de los investigadores en el mundo, y maneras de monitorear los fondos públicos de financiamiento científico.
Otras instituciones, como el proyecto Millenium, al amparo de la ONU, realizan estudios sobre el estado actual del planeta y cómo podemos mejorar, o corregir, lo que las acciones humanas y nuestros avances pueden hacerle a nuestro planeta y a nosotros mismos.
Hoy, la tecnociencia impone nuevos desafíos a los gobiernos, tanto en su promoción y aprovechamiento como en la imposición de límites que regulen el cuidado de las personas y del medioambiente frente a los nuevos productos que aparecen día tras día.
¿Están los Estados suficientemente preparados para responder a la comercialización de productos de última tecnología? ¿Cuentan, especialmente los países menos avanzados, con el conocimiento interno para determinar si un nuevo producto químico es o no dañino para la sociedad? ¿Cómo se pueden regular los servicios electrónicos que hoy son de acceso mundial? Las interrogantes que aparecen frente al avance de la ciencia y la tecnología tienen poca visibilidad frente a los modernos sistemas de publicidad, de distribución y de fabricación de productos innovadores.
La mayor incógnita, entonces, es saber si la tecnociencia que nos rodea hoy podría sobrepasar las barreras que le competen al sector público, sabiendo que las innovaciones pueden traer beneficios y, también riesgos. El accidente químico en Bhopal, en 1984; Chernobil, en 1986, o el mal de las vacas locas, en Europa durante el inicio de este siglo, nos recuerdan que los avances de la sociedad conllevan riesgos, los cuales deben ser minimizados en esta era del conocimiento.
1 The Royal Society, “Knowledge, Networks and Nations: Global scientific collaboration in the 21st century”,
2011. ISBN: 978-0-85403-890-9. Disponible en: royalsociety.org
2 The Royal Society, “Knowledge, Networks and Nations: Global scientific collaboration in the 21st century”,
2011. ISBN: 978-0-85403-890-9. Disponible en: royalsociety.org
Fuente: Departamento de Prensa C. de Diputados

Valparaíso - 05/12/2011


Medio millar de personas participó de la observación astronómica en pleno centro de Santiago


En el marco de este Seminario Internacional –organizado por el Congreso Nacional con ocasión de su Bicentenario- el Observatorio Europeo Austral y el Observatorio Astronómico Roan Jase realizaron actividades extra programáticas para los asistentes.
Durante 4 días, estuvieron emplazados en los jardines del Congreso Nacional en su sede de Santiago, una serie de telescopios y equipos a cargo del Observatorio Astronómico Turístico y Educativo ‘Roan Jase', los que tenían la misión de atender a los asistentes al Seminario Internacional "Congreso del Futuro".
De acuerdo a Roderick Bowen, especialista en difusión astronómica y director de la Asociación Chilena de Astronomía y Astronáutica, Achaya, "acá cumplimos una función que es la de brindar soporte al grupo Observatorio Europeo Austral (ESO) complementando la muestra que tienen en este evento, básicamente con equipos de óptica astronómica, con telescopios para que la gente pueda apreciar en vivo y en directo los objetos desde el centro de Santiago".
Fueron más de 500 las personas que pudieron disfrutar de una observación astronómica, es decir, la mitad de los asistentes a este encuentro científico y de las humanidades, las que recibieron muy bien la muestra fotográfica de ESO -la principal organización astronómica intergubernamental en Europa- que cuenta en Chile con tres sitios de observación en el Desierto de Atacama: La Silla, Paranal y Chajnantor.
"La recepción ha sido muy buena, porque por un lado, la gente tiene la capacidad de percibir algo que cotidianamente no le dedica tiempo y observar en vivo y en directo cráteres lunares, observar el planeta Júpiter con algunas de sus lunas, con las 4 lunas que podemos ver con telescopios menores. Hacer un poco de astronomía solar es algo que cotidianamente la gente no desarrolla, no ejercita, ni siquiera levanta la cabeza en las grandes ciudades. Y aquí se encuentra que en medio de la ciudad puede hacerlo con equipamiento relativamente básico y que le permite acceder a una nueva visión del entorno espacial que tiene", expresó Bowen.
Similar percepción tiene Leopoldo Hoffmann, bibliotecólogo de profesión y que se ha especializado en la difusión educativa y turística de la observación astronómica en el Observatorio Astronómico Roan Jase, ubicado en el Cajón del Maipo, Región Metropolitana.
"La reacción de la gente es muy buena, no ha sido una visita masiva, pero al menos la mitad de la gente que ha estado en el Congreso ha pasado a consultar, a preguntar, han visitado la exposición de fotos que tiene la ESO, junto con exposición de fotos tomadas por nosotros -a escasos 60 kilómetros de Santiago- es decir, que también es factible de hacer por aficionados"
En relación a la observación que se pudo hacer, explica Hoffmann que "ha existido una demanda de las personas participantes al Congreso bastante importante de observar, de pedir que se les muestre el sol", pero para ello, señala que "hay que hacerlo con cuidado, hay que poner filtros especiales que no se pueden eludir, porque se puede producir un daño irreversible a la retina del ojo, y la persona puede quedar ciega y en eso no hay retorno".
Aunque la observación fundamentalmente fue solar durante el día también se pudo -señala- "los días que se ha podido estar más tarde se pudo observar la luna, y hay gente que te manifiesta que por primera vez han podido observarle los cráteres a la luna o que han logrado ver Júpiter, las cuatro lunas que se le están viendo en este momento con los equipos que disponemos aquí dentro del Congreso".
Ambos integrantes del Observatorio Astronómico Roan Jase, formularon un llamado al público en general a conocer sobre observación astronómica. "Este es un mundo que está al alcance del común de la gente que llevan a la astronomía romántica, a la astronomía que tú puedes ver", sostiene Leopoldo Hoffmann, en tanto, que Roderick Bowen expresa que si bien se requiere -para una mejor observación- "de un cielo que tenga una menor contaminación lumínica que nos brinda Santiago, menor contaminación de material particulado y ojalá a la mayor altura posible", eso se puede obtener en la zona precordillera de la capital.
"Pueden acercarse al observatorio que contamos en el Cajón del Maipo. Chile es un país que tiene una serie de alternativas de turismo astronómico bastante desarrolladas, principalmente en la IV Región y II Región, donde están instalados los grandes equipos del Observatorio Europeo Austral, pero en la Región Metropolitana está también esta alternativa, a 40-50 minutos del centro se va a poder tener una observación".
También en la Región de Valparaíso se pueden encontrar tres observatorios astronómicos de turismo: en Algarrobo, Limache y Calle Larga. Centros que son difundidos por el Centro Científico Tecnológico “CENCIENTECNO”, entidad encargada de divulgar el conocimiento científico y tecnológico en la Región.
La observación astronómica se puede realizar de día -donde lo único observable es el sol que copa el escenario completo, pero donde se pueden ver las manchas solares- y de noche, donde se cuenta con un menú de acuerdo a la noche.
En esta observación nocturna podemos tener observación planetaria, observación lunar, observación de cielo profundo, cúmulos estelares y nebulosas, entre otros.
Instan a asumir los desafíos de la tecnociencia
en la sociedad del conocimiento



Con un agradecimiento de los Presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Guido Girardi y Patricio Melero, respectivamente, a todos los asistentes se cerró el último panel del Congreso de Futuro: Sociedad del conocimiento, ¿Un gobierno de la tecnociencia?
Como "días terapéuticos", calificó el Presidente del Senado Guido Girardi, la oportunidad que tuvo de reunir por tres días, a Premios Nobel y científicos y académicos internacionales en el Congreso de Futuro, para discutir sobre los desafíos que vienen en nuestra sociedad.
El parlamentario junto a su par de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, se mostraron "agradecidos de todos quienes hicieron posible este encuentro" que forma parte de las actividades de celebración del Bicentenario del Congreso Nacional.
La reflexión puso el broche de oro al último panel de la jornada denominado: Sociedad del conocimiento, ¿Un gobierno de la tecnociencia? Y que contó con la participación de Ivar Ekeland y Jerome Glenn.
Éste último, de nacionalidad norteamericana y licenciado en filosofía y experto en prospectiva es uno de los hombres más destacados en el desarrollo de procesos de análisis del futuro. Glenn es co fundador y director del Proyecto Millenium organización de investigación global de futuros participativos y, bajo esa perspectiva, expuso sobre lo que calificó como la necesidad de "proyectarse y pensar en el futuro".
El académico instó a la audiencia a pensar y desarrollar los escenarios posibles, y aclaró que "pensar en el futuro no significa tirar a la basura el presente". Asimismo mencionó que "todos somos místicos y tecnócratas, ambas categorías tendrán que juntarse" y para eso destacó la importancia de seguir avanzando en sistemas de capacitación.
Luego se refirió a la evaluación del proyecto Milenium y aseveró que "en nuestra evaluación el mundo está mejorando más que perdiendo, pero eso no significa que tengamos que quedarnos dormidos". Añadió que no podemos darnos el lujo de ser pesimistas pero evidentemente tendemos a notar las cosas que están mal.
En ese sentido mencionó el calentamiento global, el desempleo, el aumento del precio de los alimentos y la escasez de agua. Lo que debe llevarnos a impulsar proyectos.


EDUCACIÓN E INFORMACIÓN
A su turno el matemático francés y doctor en Ciencias, Ivar Ekeland expuso sobre la tecnociencia y reflexionó sobre los desafíos en educación.
El académico analista de ecuaciones diferenciales parciales, optimización y sus aplicaciones a la economía y las finanzas dijo entender perfectamente las manifestaciones estudiantiles "han ocurrido hace miles de años, los jóvenes quieren buena educación y conocimiento. La sed del conocimiento es antiguo".
Dijo además que las externalidades positivas de la educación son conocidas y los individuos "no debieran sostener el costo total de su educación". No obstante reconoció que "también hay efectos perversos".
Mencionó que "en una sociedad abierta donde todos pueden tener acceso a la educación y todos pelean por el mejor título" puede ocurrir que existan muchas personas sobre calificadas y eso se traduce en que se pierden muchos recursos humanos.
Asimismo reflexionó sobre el acceso a la información y mencionó que "no toda la información es positiva, puede incluso ser dañina y eso significa que tiene que ser normada", por ejemplo, la información genética podría convertirse en una situación compleja para las compañías de seguros.
Finalmente, en materia de gobernabilidad manifestó que hay que definir "quienes somos nosotros" porque todo se traduce en un equilibrio de poderes. "No hay ángeles que nos gobiernen".
Gran interés concitan las fotografías, telescopios y cortometrajes que se exhiben en los jardines del ex Congreso



Los salones y jardines del ex Congreso Nacional en Santiago, han sido el escenario en que académicos, estudiantes y profesionales del mundo científico y humanista, se dieron cita para disfrutar entusiastamente de las actividades extra programáticas que comenzaron el 30 de noviembre, con la exposición de arte cinético de la artista chilena Matilde Pérez.
Emplazados en los jardines del principal acceso del ex Congreso en Santiago, están las diversas fotografías, en gran tamaño, sobre los centros astronómicos del país junto a un extenso puzzle sobre la ubicación exacta de ellos, y que están dando la bienvenida al público que participa en la primera jornada de discusión del Congreso del Futuro.
Se trata de las actividades extra programáticas que brindan un certero colorido y espacio de encuentros para que los asistentes dialoguen, admiren y sobre todo, disfruten de las múltiples y entretenidas iniciativas de carácter gratuito
Para la jornada de este jueves 30 de noviembre, está contemplada la exposición de arte cinético de la artista chilena Matilde Pérez, el cortometraje sobre astronomía del documentalista chileno Patricio Guzmán y la observación de estrellas y planetas, a través de telescopios, que estarán disponibles al finalizar las horas de la tarde.


CIENCIA Y CIUDADANÍA
Susana Ascencio, estudiante de doctorado en filosofía y docente Universidad Arcis, comentó que "este evento es muy interesante, sobre todo, porque la ciencia que no es precisamente un campo que tenga gran difusión. Entonces, encontrar esto y con esta importante convocatoria en que están asistiendo todo tipo de personas, constituye un tremendo avance para acercar la ciencia a la gente".
Añadió que "es atractivo también conocer cómo este Congreso se vincula con la ciudadanía. Es muy valioso constatar que este encuentro une la ciencia y con las ciencias sociales, porque tradicionalmente han existido una división entre ambas. Por esto, este evento marca un precedente importante y sería excelente si se hicieran más de este tipo".
La académica, destacó que "el mapa de Chile donde están señalados los observatorios astronómicos, me pareció genial, lo encuentro súper didáctico; ojalá existieran estos espacios para los niños".
A su vez, Dante Cid, ingeniero comercial brasileño, calificó el evento como "estupendo" y añadió que "ojalá se hiciera lo mismo en Brasil. Este seminario es una forma muy interesante de despertar discusiones importantes y contar con científicos de la talla mundial es extraordinario".
Sobre las exposiciones de fotográficas, el profesional precisó que "son muy bonitas y espero ir en la noche a ver las estrellas en los telescopios, además siempre es una muy buena actividad. Como no olvidar que ustedes tienen los mejores centros astronómicos del continente".
Carlos Verdugo, académico y director del Centro sobre Ciencia y Tecnología de la Universidad de Valparaíso, explicó que "en este Congreso se está pensando en muchos problemas que fueron de alguna manera causados por el desarrollo científico y tecnológico como la polución y la energía nuclear. Ha sido muy interesante escuchar las proyecciones de cómo viene esta problemática en el futuro y es si es posible resolverla".
Enfatizó que "si al desarrollo científico no le agregamos sabiduría y proyectamos los impactos que tendrán en la población, es posible que el conocimiento de la tecnología nos condene a desaparecer e inclusive a otras formas de vida en el planeta tan complejas como nosotros".
Indicó que "este evento es un gran esfuerzo y celebro que esta iniciativa venga desde la clase política, en el marco del Bicentenario del Congreso Nacional. Se trata de un buen encuentro, ojalá se hicieran con más frecuencia".
Finalmente, Claudio Pérez, doctor en acuicultura Universidad de Chile, recordó que "Francisco Varela en sus escritos dijo vendría un cambio global hace muchos años atrás, tanto en materia económica, ambiental y biológica; lo que aseguró acá el científico Paul Davies, viene a confirmar lo mismo, habrán cambios en el futuro y ya lo estamos viviendo".
Reflexionó que "de alguna manera este Congreso y los científicos que están reunidos acá, responden al llamado de la gente, a la efervescencia de los que va a pasar. Las personas están preocupadas no por el fin del mundo, sino por el cambio global".
Acerca de las actividades extra programáticas, el profesional agregó que "han sido muy creativas y apropiadas, ojalá puedan venir más personas y no sólo público del área científica". 



DESPUÉS DEL PRESENTE, EL FUTURO



Por Guido Girardi, Presidente del Senado
La semana pasada culminó, con mucho éxito, el Congreso del Futuro organizado por la Cámara de Diputados y el Senado de la República en el marco del Bicentenario. Ya he hablado, en esta columna, de este encuentro, que planificamos durante meses. Quise con ello señalar un rasgo distintivo, un sello para el período en que he tenido el honor de ejercer la Presidencia del Senado. Y este Congreso del Futuro expresa muy bien la línea que he seguido desde que comencé a ejercer responsabilidades en el servicio público. Se trata, básicamente, de plantearse otras preguntas, no las clásicas, no las que están en la agenda o programa de cualquier político.
Creo que el estudio y la práctica de la medicina me han enseñado otro tipo de sensibilidad. Los médicos tenemos que interpretar síntomas y muchas veces lo hacemos sobre la base de inferencias; no podemos ver directamente, por ejemplo, un hígado, pero tenemos la suficiente información como para poder decir si ese hígado está sano o enfermo.
Algo así quisimos hacer con el Congreso del Futuro. Quisimos mirar por debajo de las apariencias e interrogar la realidad de manera no tradicional. Quisimos tomarle el pulso a una vena que no se ve. Y creo que lo logramos. Creo que la cita de la semana pasada, con varios Premios Nobel en ciencias entre los invitados, con los científicos más destacados de Chile, con filósofos, con otros parlamentarios, con la gente que asistió y fue capaz de formular también preguntas trascendentes, logramos trazar mejor el mapa del futuro, el camino que estamos siguiendo, el destino hacia el cual se dirige el mundo.
Y podemos concluir que el panorama no es halagüeño, salvo que tomemos decisiones profundas, urgentes y radicales, y que estas decisiones sean adoptadas de manera consciente, en la esfera que le es propia, por los participantes en este Congreso del Futuro.
En efecto, a los legisladores nos corresponde estudiar, formular y acordar las leyes que luego reciben la promulgación definitiva, pero no podemos hacerlo solos, y ni siquiera sólo sobre la base del apoyo de los tradicionales equipos gubernamentales y técnicos que colaboran o asesoran a los colegisladores, el Ejecutivo y el Legislativo.
Necesitamos, especialmente en los temas que conciernen al progreso científico y tecnológico que crecientemente modela la manera en que nos relacionamos mutuamente, del apoyo y la claridad de las mujeres y hombres de ciencia; y también requerimos de la participación ciudadana, que con toda razón reclama para sí papeles más protagónicos que la simple comparsa o el solo hecho de expresar su voluntad soberana en las elecciones propias de una democracia. Entre todos, y con todos, edificaremos un futuro más amable y digno para estas generaciones y especialmente para las que vendrán.
Esa ha sido la principal lección de este exitoso Congreso del Futuro: hay un porvenir digno para todos, pero tenemos que construirlo entre todos, sin dilación y con generosidad. 

INGRESO AL EVENTO Y VISITA DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA A EXPO DE ASTRONOMÍA EN COMPAÑÍA DE LOS PRESIDENTES DEL SENADO Y LA CAMARA DE DIPUTADOS...










OBSERVACION DEL CIELO DESDE LOS JARDINES DEL EX CONGRESO EN SANTIAGO